Preciosas perlas

Hoy queremos hablaros únicamente de las perlas, complemento fundamental de miles de mujeres. No importa la edad, sientan bien a todas.

Las perlas son sin duda, el legado más mágico de la naturaleza, pues es la única gema que procede de un ser vivo, y a nosotras nos encanta lo natural.

También sabemos que no hay nada como una perla para iluminar el rostro, su oriente, que así se denomina su brillo, es nuestro mayor aliado de belleza. Consiguen que en un día apagado y gris, nos veamos radiantes. Un delicado collar de perlas y un ligero gloss en tus labios obrarán el milagro.

Son geniales cuando se combinan con piedras naturales de distintos colores o adornos en plata u oro, como nuestros maravillosos collares de la Colección Roma. Combinadas con piedra azul se convierten en un redoble de luminosidad.

Para que estas pequeñas joyas continúen siendo parte esencial de nuestros complementos, pasamos a exponeros ciertas consideraciones importantes sobre ellas.

Las perlas son ese fenómeno que se vuelve en nácar cuando una partícula extraña se introduce en un molusco bivalvo. También se caracteriza por ser dura, blanca, brillante y con reflejos iridiscentes. Pura luminosidad.

Las perlas naturales cultivadas como las de Almara son de uso mayoritario en joyería. Desde finales del siglo XIX, el japonés Mikimoto desarrolló una técnica para el cultivo manual. Se introduce un objeto extraño en el molusco y se deja otra vez en el agua para que siga con el proceso de formación de la perla.
No hay diferencias entre una natural y una cultivada. La calidad de la perla viene determinada por el tamaño, su tono y la ausencia de imperfecciones.

Las perlas de Almara son las fascinantes perlas barrocas, de origen igualmente natural pero con diferente simetría,  lo que las convierte en únicas y especiales.

Un temor que todas tenemos cuando poseemos perlas, es saber cómo conservarlas en las mejores condiciones para que luzcan espléndidas toda la vida.
El primer hecho que nos hará preocuparnos es si empieza a perder su bonito brillo. En muchas ocasiones se vuelven mates. El siguiente paso sería que se agrietasen por sequedad y se escamaran pudiendo perder algún trozo.

Debemos tener en cuenta que si la perla pierde su brillo natural, no podremos recuperarlo y podríamos decir que está muerta. Ten en cuenta que la perla se considera un ser vivo. Tanto la perla como el nácar que la cubre son materia orgánica y por eso la desecación es lo peor que puede pasarles.
Si sabemos como cuidarlas podremos conservarlas en un estado óptimo toda la vida.

Nuestro primer consejo es evitar el contado directo con cualquier producto químico. Es decir perfumes, lacas, alcohol, maquillajes, productos cosméticos, jabones, etc…Recuerda que las joyas son lo último en ponernos. Tampoco os duchéis o lavéis con ellas.

Simplemente póntelas y siempre estarán magníficas.

Otra cosa a tener en cuenta es el sitio donde vamos a guardarlas, debe tener una temperatura constante y si es posible dentro de una bolsita de algodón, el cual las protegerá adecuadamente al ser un producto natural y podrán respirar.

Desde Almara y como amantes que somos de las perlas, te invitamos a visitar nuestra Colección Roma, llena de magníficos collares de perlas en sus distintas versiones. Disponemos también de varias líneas de pendientes y pulseras que os encantarán.

Apúntate a las perlas del universo Almara.

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